El "oidio", "ceniza" o "quintal" de la vid es una enfermedad producida por un hongo y los daños que produce pueden llegar a ser graves.
Tiene una forma sexual que no es común, por ello solo nos referimos a la forma asexual.
Es un parasito externo, que se ubica en los tejidos de la epidermis. Se nutre por medio de unas prolongaciones o "haustorios" que penetran en las células de la epidermis.
Este hongo inverna como micelio entre las escamas de las yemas. Al llegar la primavera, se desarrolla entre los tejidos nuevos y da origen a conidios o "semillas" que son diseminados por el viento.
La temperatura optima de desarrollo oscila entre los 17-29 ºC.
La liberación de la "semillas" o conidios se produce entre 10 y 25 ºC, y la infección entre 17 7 26 ºC.
En cuanto a humedad, es poco exigente y tolera un rango amplio.
Las lluvias intensas, la humedad relativa superior al 98% y la sequía extrema frenan su desarrollo.
SÍNTOMAS
El ataque del oidio se inicia siempre en órganos jóvenes de la planta, hojas, brotes, sarmientos, inflorescencias y frutos.
Hojas: Aparecen manchas brillantes, luego se cubren de un polvillo grisáceo, en una o ambas caras, que se desprende fácilmente al frotarla con los dedos, quedando manchas de color castaño (tejido muerto). En ataques severos, se encrespan o abarquillan.
Brotes y sarmientos: manchas similares a la de la hojas aparecen en los brotes, dificultando la maduración de los sarmientos. El ataque puede extenderse a las yemas, perjudicando la brotación del año siguiente. Si los sarmientos atacados presentan manchas de color ocre o borravino, es indicio que la viña tuvo oidio en la madera de poda.
Racimos: los daños son mas graves. Los granos se cubren de un polvillo blanco ceniciento que no impide en sus comienzos el desarrollo del racimo. Luego aparecen las "manchas de hollín". La piel detiene su crecimiento, la pulpa sigue creciendo, provocando el agrietamiento del grano, dejando muchas veces la semilla al descubierto.
DAÑOS
Las hojas se deforman y se encrespan. Los sarmientos no alcanzan a tomar aspecto leñosos (lignificación).
El daño mayor ocurre en los frutos que se resquebrajan, quedando agrietados o reducidos, verdes y agrios cuando no logran su crecimiento. Estas grietas pueden ser puertas de entrada para otra enfermedad, la "podredumbre gris".
CONTROL
En principio los tratamientos deben ser preventivos.
El numero de aplicaciones depende de la susceptibilidad varietal, las condiciones climáticas y el destino de la uva. Generalmente varían entre 3 y 7 aplicaciones.
En uva de mesa, es de vital importancia tratamientos ya que prevalece el aspecto visual.
Las épocas optimas para la aplicación son:
1- Cuando los brotes tienen de 10 a 15 centímetros de largo.
2- En floración principalmente
3- Después del cuaje (grano pimienta).
4- 20 días después de la tercera aplicación.
Existen en el mercado, fungicidas preventivos y curativos para el control de oidio.
Se puede aplicar productos preventivos (azufre), y en caso de detectarse ataques, recurrir a curativos.
En uva de mesa, a partir de granos tamaño de arveja, se deben aplicar productos en polvo ya que las pulverizaciones manchan los frutos.
El uso repetitivo de fungicidas del grupo de los Triazoles, pueden inducir resistencia, por ello se deben alternar productos de otro grupo químico. |